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sábado, 14 de octubre de 2023

Precisiones necesarias

 

El gobernador del Cauca, Dr. Elías Larrahondo, fue elegido con una votación de las más altas en la historia, superando por más de 30 mil votos a su inmediato contendor. Ha gobernado sin abominaciones ni denuestos, mediante diálogo y concertación. Es el primer negro en regir uno de los departamentos más violentos del país, donde los grupos al margen de la ley se acentuaron desde hace más de 70 años. Sin embargo, el Dr. Elías Larrahondo ha tenido gobernanza, pese al estallido social que le tocó afrontar. En los días que corren, estamos en una verdadera paradoja con marchas y protestas. De allí que a escasos 14 días de elegir al nuevo gobernante, es justo reconocer su gestión administrativa. Riñen con la verdad quienes afirman en forma maledicente que hay desgobierno en el Cauca.

Son los indígenas, quienes, con sus habituales bloqueos a la Panamericana, han arrodillado a siete presidentes y 31 ministros del Interior, incluido el actual, Luis Fernando Velasco, para que aceptaran sus exigencias. A los indígenas no les ha interesado ese cargo. Pues, con el Taita Floro Tunubalá, obtuvieron esa dignidad, mediante el voto popular directo, sin que hubieran logrado los beneficios que obtienen bloqueando la vía Panamericana. De por sí, ellos tienen más poder que un gobernador. Cuando los indígenas sienten que las pautas multiétnicas e igualitaristas de la Constitución de 1991 no se están cumpliendo, se organizan y empiezan a protestar bloqueando la neurálgica vía Panamericana. De allí que, los miembros de la Minga —con sus bastones de mando al hombro y su himno cumbiero que reza: "defender nuestros derechos así nos toque morir", se enfrentan a todos los gobiernos. Así han conseguido todo a fuerza de lucha: salud, educación, no pagan impuestos, no prestan servicio militar y, aunque sus tierras están llenas de coca, no contentos con eso, salen a destrozar y a bloquear vías.

Ante tantos problemas, sin soluciones y pocas oportunidades, protestar y vandalizar no es suficiente.  Si bien la democracia es un sistema político social frágil, también es fuerte, en una especie de paradoja que no es fácil de explicar.   Entonces, lo que exige esta débil democracia, es la participación masiva del electorado bien informado para elegir al mejor. La solución es votar masivamente en las elecciones, para salir de la confusión, el miedo y la frustración, con la esperanza de consolidar la democracia.

¡Quien dijo que gobernar es fácil! En términos pragmáticos, para generar condiciones de gobernabilidad y gobernanza, se requiere equilibrio entre la demanda social y la oferta Estatal, cosa nada fácil en este país con problemas represados de pobreza y alta corrupción. Y aunque la paz sigue muy enredada, cualquier camino que se adopte, si se aspira con un mínimo de seriedad y eficacia, no deben dejar por fuera el fortalecimiento de las fuerzas del orden, son también colombianos que arriesgan su vida todos los días.

Es arduo gobernar, pues, la ciudadanía, se está educando, aunque lentamente, cada vez exige más. Entonces, la solución es, decidir sobre la base de datos y evidencias para escoger gobernantes probos y eficientes. Apartándonos un poco de la militancia y los méritos partidarios, hay que tener en cuenta la hoja de vida y el buen comportamiento de los candidatos que avale las características, no solo las que están relacionadas con la preparación y la capacidad sino también las éticas y actitudinales que reclaman los votantes, En esa alternancia del indígena, y el negro, pareciera que el siguiente período le corresponde al campesino nacido en la estrella fluvial del Macizo colombiano, al estilo del Dr. Octavio Guzmán.  En una síntesis de su hoja de vida, se destaca su responsabilidad, dedicación por su trabajo socialliderazgo y empatía. Es abogado de la Universidad del Cauca, especialista en Derecho Administrativo con 20 años de experiencia en la administración pública.  Ha ejercido como asesor jurídico de varios municipios y entidades públicas. Se desempeñó como alcalde de la Vega, su tierra natal. Además, ha sido secretario general y secretario de educación y Gobernador (E) del Cauca. 

Civilidad: Consolidar la democracia, está en la conciencia política de cada ciudadano. El voto es una condición necesaria para que el sistema político sea democrático.

 

 

domingo, 8 de octubre de 2023

Odios e insultos

 

En los tiempos infames que corren, la ramplonería, la mediocridad, la codicia y la falta de escrúpulos se imponen como norma de conducta.  Destilan veneno en cantidades industriales, se emprende contra todo a través de textos, imágenes, vídeos u otros elementos difundidos velozmente por internet, modificando a menudo con fines humorísticos -memes, fake news, whatsapp-

Toda esta “modernidad” se copia sin misericordia para transmitir noticias falsas, que no son más que un tipo de rumor, para perjudicar a alguien, con contenido pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales, cuyo propósito es la desinformación. Desde luego, todo aquello que nos inunda acuciosamente, causa molestia, disgusto y franca polarización. Se impone la política con ese refranillo del "todo vale por un puñado de votos, siempre que con ellos pueda conseguir el poder"

Pero como la vida continúa su marcha, sigo pensando sanamente que todo ciudadano tiene derecho inalienable al voto. Sobre eso no hay dudas. Lo que quisiera es que cada voto debería tener un valor específico proporcional al grado de cultura de quien lo deposita. Si impusieran el voto calificado, se reduciría al mínimo la elección de maleantes de diversos pelajes, tanto en corporaciones hasta el más alto cargo ejecutivo del Estado.  Vergonzoso que al elegir a quienes tendrán en sus manos la dirección y orientación de los destinos gubernamentales, el vencedor sea el favorito de la canallada de mediocres y corruptos y a la vez de los más vociferantes y los que mejor aguijonean y estimulan sus bajos instintos mediante consignas elementales y fementidas promesas propias de culebreros locuaces.

El lado positivo de las redes sociales es que, nos enterarnos que los elegidos son especímenes carentes de ética, de hablar con educación, de legislar con autoridad, de tener un discurso decente; pero eso sí, cultivadores del rencor entre nosotros. Tiempos en que, altos funcionarios falsifican su tesis, adulteran sus hojas de vida, días en que líderes de “partidos políticos” acuden a la hipocresía para convertirse en el valor estrella de la sociedad. Candidatos a gobernantes calumniando, da igual derecha que izquierda. Días en los que la humanidad carece de valores, tiempos en los que la palabra tiene el mismo valor que cero. Época de mentiras como estrategia de marketing, usando todo de una manera destructiva.

 Civilidad: Sigamos delirando para que algún día, moradores pensantes de este paraíso terrenal discurran algún método para lograr el sufragio limpio sin el peligro de que entre la guacherna se saquen las tripas para disecarlas y convertirlas en glorioso trofeo de su lucha por la democracia igualitaria.

 

 

 

 

 

sábado, 30 de septiembre de 2023

La cosa política enantes y antualito

 

Quien esto escribe, pertenece a épocas pretéritas por eso no se estremece de la política de hoy, en tanto que, otros se aterrarán de cómo era la cosa política enantes. Ahora es muy difícil ejercer la política, porque la creciente influencia del dinero desnaturaliza los principios básicos democráticos. En el pasado próximo existían solo dos partidos tradicionales: conservador y el Partido Liberal Colombiano, el más antiguo.

Había ideología entre ellos y en un principio, fue bastante contrastante. Los conservadores favorecían un estado centralista y confesional (católico) siendo apoyado por la clase terrateniente latifundista. En contraste, los liberales defendían el estado federal y con una fuerte separación entre Iglesia católica y estado, el cual llegó, en ocasiones, hasta la persecución eclesiástica. (Tomás Cipriano de Mosquera amenazó a los clérigos para que se sometieran a la autoridad del Gobierno, so pena del destierro)

Hasta el 1920 Colombia era económicamente, uno de los países más atrasados y aislados del continente. El siglo XX colombiano fue un periodo de profundas transformaciones que se dieron en contextos contradictorios de guerra y paz, de autoritarismo y democracia, de proteccionismo y liberalización de los mercados. Luego al final de la guerra de los Mil Días, los ideales socialistas tomaron fuerza y se radicaron en el ala radical del Partido Liberal, conllevando a la creación del Partido Comunista Colombiano y otros partidos.

Existen varios periodos de tiempo que sitúan la iniciación del conflicto: primero, desde 1925 o 1928, con las protestas de distintos sectores y movimientos sociales. Y para 1930 cuando se termina la denominada "hegemonía conservadora" con el inicio del gobierno liberal de Enrique Olaya Herrera.

Durante las décadas del 40 y 50, Colombia experimentó varios problemas políticos entre los grupos liberales y los conservadores, los cuales culminaron en un período de violencia. En 1948, el candidato liberal a la presidencia, Jorge Eliécer Gaitán, fue asesinado. Tras su muerte, empezaron varias protestas violentas, donde murieron mínimo tres mil personas. Protestas violentas que recibieron el nombre del “Bogotazo”. Así empezó el período que se llama “La Violencia”, que duró hasta 1958. Esta etapa estuvo marcada por la lucha y el levantamiento de grupos armados y guerrilleros. Como consecuencia de esta violencia, el general Gustavo Rojas inició un golpe de estado en 1953. Rojas negoció con los guerrilleros y la violencia disminuyó. En 1958, se creó El Frente Nacional, acuerdo entre los políticos conservadores y los políticos liberales para compartir el poder en Colombia, alternando el puesto de la presidencia entre los dos partidos. El Frente Nacional duró hasta 1974 y se apaciguó la época de “La Violencia”, porque una variedad de grupos guerrilleros siguió operando en el país. El más conocido de estos, las “Farc”, un grupo opositor del gobierno oficial en Colombia.

A raíz de las irregularidades en las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970,  que dieron como ganador al oficialista del Frente Nacional Misael Pastrana Borrero sobre el candidato opositor Gustavo Rojas Pinilla, y que derivaron de un fraude electoral orquestado por el alto gobierno junto a los partidos tradicionales, surge el M-19 Movimiento 19 de Abril, conocido por su acrónimo M-19 o simplemente “el Eme”.  ​ Este grupo se especializó como guerrilla urbana, y en los llamados 'golpes de opinión', participó en el Conflicto armado interno de Colombia desde enero de 1974 hasta su desmovilización en marzo de 1990. ​Las ideologías del movimiento eran el nacionalismo y el socialismo democrático, su objetivo primordial era instaurar una democracia en Colombia, con diferencias a los otros grupos guerrilleros del país, actuaron en conjunto con estos, en algunas ocasiones como parte de la Coordinadora Nacional Guerrillera (creada en 1984) y la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (creada en 1987) ​

Tras la elección presidencial de Gustavo Francisco Petro Urrego, en el 2022, su mandato se extenderá hasta el 7 de agosto de 2026, fecha en la que debe producirse la investidura de su sucesor. Hoy el gobierno, busca aprobar una serie de reformas progresistas, mientras trata de avanzar en una paz que sigue siendo esquiva con actores armados de diversa naturaleza ¡Así vamos!

Civilidad: La elección de Gustavo Petro y Francia Márquez, fue el resultado de las expectativas de cambio, y al mismo tiempo las ha potenciado, en este país que carga con una densa historia de violencias, iniquidades y desigualdades.