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sábado, 20 de marzo de 2021

Descansa en un sueño impasible

 


El tiempo vuela y la tristeza no pasa. Han trascurrido meses, días y horas, sin embargo, en cada minuto de los trescientos sesenta y cinco días mi pena no calma. Ya sé que es una de las realidades humanas, más universales; pero, para mí, es fácil poner en palabras, más no ordenar el pensamiento.

De ese ritual, todos, absolutamente todos, no podemos salirnos de la “fila”. Por eso, siempre al hablar o escribir, me niego a denominar ese vocablo tan amargo. Además, nuestro amplio idioma, permite ignorar esa palabreja. No le temo. Estoy preparado para ello. No me agrada nombrarla, pues, me parece que no está acorde con el fin al que estamos predestinados. Mis menciones siempre las encuadro en eufemismos y metáforas. En términos propios, al saber que contienen referencias al misterio de volar hacia la gloria celestial.

Utilizando ese vocabulario mágico y religioso, pienso que, mi esposa Alix, yace en un sueño apacible. Por voluntad suprema del Creador, su corazón dejó de latir y, voló, ya hace un año, a la vida eterna.

No ha sido fácil entender mi soledad, añorando su calor. Hasta ahora, no creo que exista una manera única y correcta de vivir su ausencia. Mi experiencia de aislamiento es lo que es. Gracias a Dios, encontré fortaleza en las creencias, que se profundizan mientras lucho por su ausencia y el duelo. Mi espiritualidad ha crecido con más frecuencia que en el pasado. He entendido que Alix desde el Cielo me sonríe alimentando mi espíritu. Que disfruta de una larga siesta, mucho mejor que la que disfrutaba a mi lado. Tengo fe en que esa separación temporal de mi esposa cumple una función purificadora y que, al término de dicho periodo podrá entrar en una nueva existencia, muchas veces superior a la anterior.

En principio, estuve muy confundido porque mi esposa sufrió y padeció diversas dolencias corporales. Solo ahora logro aceptar que su vuelo era para descansar. Se me desgarró la vida y, lloré inconsolablemente. Aunque aún no he podido encontrar un poco consuelo, aumento mi fe en Dios Todopoderoso. Todas aquellas actividades domésticas que eran compartidas, ahora debo abordarlas en solitario. Los eventos que en pareja participamos -graduaciones, nietos y tantas ocasiones especiales con mis hijos-, ahora se convierten en un mundo diferente y más insociable. No es exacto decir cuánto durará mi duelo.  Es un mal sueño, como una montaña rusa, llena de altibajos. Ahora sé que Alix nunca va a regresar. Yo iré a reencontrarme con ella para dormir el sueño eterno.

Un año después en la soledad, he lidiado con mi duelo que es tan personal y distintivo, porque la pérdida repentina es única. Al final de las responsabilidades maritales, es muy dificil vivir solo, ahora que ella no está aquí.

Ajustándome a la realidad sin mi esposa, este escrito deja dos reflexiones. Primera. Donde está ella, es muy feliz. En contrario, para mí, no hay fiestas ni reuniones, pues, aumentan más el duelo por la pérdida del ser amado. La tristeza se crece más y la soledad es más profunda. De allí, queridos lectores que, en vida, asegúrense de amar a su ser querido, aférrense a ella, ámenla, abrácenla intensamente mientras pueda latir su corazón, porque la vida es corta.

Segunda. En la soledad de la multitud, y en el sufrimiento, quienes calientan el frio del duelo, son los familiares más cercanos, contados en los dedos de las manos. Y la compañía de probados amigos que proporcionan un respiro al dolor. 

Civilidad: Estas letras, en memoria de la mujer que sigo amando.

 

 

 

sábado, 13 de marzo de 2021

Movimiento de estatuas

 


Para quienes somos antiguos, los monumentos, y estatuas de nuestros próceres son sagradas. No resulta fácil preferir una única escultura, porque la ciudad está cargada de historia. Popayán, posee un catálogo de esculturas, incluida una ecuestre. Las estatuas son el lenguaje que comunican o evocan visiones pasadas, que revelan hechos y personajes preferidos que predominaron en la sociedad en un momento histórico. Fueron ubicadas unas con más consenso que otras; algunas con ninguno, bien sea por ensalzar, en gratitud a los próceres o por un engaño colectivo. De todas maneras, para dejar un legado a la posteridad. Sin embargo, ello no es óbice para manifestar que el espacio público donde están ubicadas las estatuas, son causa de trancones vehiculares. Basta con mirar la plazoleta de Tomás Cipriano de Mosquera rodeada de automotores policiales que se la tomaron por asalto. Y que tal, la glorieta de Simón Bolívar, donde un hombre con trapo rojo trata de descongestionar el tráfico.

Una primera aproximación a la propuesta innovadora de mover las estatuas, sugiere que la intervención debe orientarse hacia una obra que fije la presencia del espectador, que se convierta en punto de debate, de atención del espacio público y que lo ordene. Una mirada contemporánea a las antiguas estatuas, nos permitiría hoy, admirarlas y releerlas bajo las nuevas interpretaciones. Los héroes de ayer, como se ha dicho, no son necesariamente los héroes de hoy. La memoria de muchos personajes murió antes que los bustos que las conmemoran. Hoy aquellos pedestales, pueden llegar a considerarse sin los méritos de su inicial dedicación. De allí, la propuesta de reubicarlas antes de que sean arrancadas de sus pedestales. Mover de localización las estatuas, busca rescatar la armonía arquitectónica en todo su esplendor unido al valor histórico y patrimonial de Popayán.

Así que, nuestra plaza principal sin su escultura, sin la memoria, parecería vacía e incapaz de seducir, de hipnotizar al espectador y hacerle olvidar las nuevas arquitecturas de los edificios. En cambio, rodeada de una colección de estatuas, ecléctica como lo es cualquier colección pública, sería la ocasión no solo de rendir un homenaje colectivo a los héroes para visibilizarlos cara a cara para recordar su historia. De hecho, sería un área donde se haya conseguido eliminar las filas interminables de vehículos, donde se pueda caminar libremente para poder contemplar más de cerca, a las imágenes que marcaron la historia de Colombia.

El proceso de renovación urbana empieza, cuando la urbanización de la ciudad se considere como un todo; además de peatonalizar, embellecer el espacio singular para que las esculturas pasen a jugar, un papel destacado en la nueva cultura urbana.  Es decir, convertir el Centro Histórico, en el verdadero instrumento de evocación de sus héroes y de sus hazañas, al tiempo que se caracteriza y se reglamenta el espacio público.  

Es preciso que la ciudad cambie para acabar con la maldición del azaroso tráfico vehicular y, con los desteñidos colorines del destartalado transporte público: buses, busetas, taxis y vehículos particulares para que las estatuas pasen a ser respetadas, como cuando se les otorgaba un carácter casi sagrado. Y es que, el tráfico vehicular no es el único competidor de las esculturas públicas. Las estatuas están convertidas en un abanico de agresiones y burlas de grafiteros, depósito de trastos de los vendedores ambulantes, de puntos publicitarios y hasta en orinales. La propuesta innovadora busca reubicar las estatuas para rescatar la armonía arquitectónica en todo su esplendor con el valor histórico y patrimonial de Popayán.

 

Civilidad: Trasponer las estatuas para absolver las preguntas de las nuevas generaciones sobre el pasado y para que la historia se evoque desde el hoy.

 

 

 

 

 

sábado, 6 de marzo de 2021

Homenaje a la mujer

 



Comparto doce pensamientos en los que Gabriel García Márquez define el papel de la mujer en la sociedad.

 1. El sexo fuerte. Creo que la mujer es el ser fuerte, el sexo fuerte, y que gracias a ella la historia sigue adelante. Da la impresión de que los hombres son los protagonistas de la historia, pero si lo son, es porque alguien está sosteniendo el mundo detrás de ellos, y este alguien es la mujer.

 2. Por una mujer en la presidencia. Los hombres no servimos para gobernar este país. Servimos para pintar, para escribir, para jugar fútbol… Hay grandes talentos médicos, grandes talentos del narcotráfico. Hay grandes talentos del bien y del mal. Todos son muy buenos en cada una de las especialidades. En lo único en que hemos sido malísimos es en gobernar el país. La salida son las mujeres. Probemos con una mujer.

3. Con los pies en la tierra. Mis mujeres están mucho más enraizadas en la realidad que los hombres. Tienen los pies bien plantados; son sólidas, pacientes, constantes. Los hombres son criaturas quiméricas, capaces de acciones locas y grandiosas, pero incapaces de la paciencia y la constancia, débiles en la adversidad, buscando el apoyo de la mujer que en la adversidad será firme como las rocas.

 4. La cobardía del machismo.  Soy, definitivamente, un antimachista. El machismo es cobardía, falta de hombría.

5. Una lealtad a prueba de todo, menos de engaños.  No hay nada comparable a la lealtad de una mujer a condición de que se establezcan las reglas del juego desde el principio, y que uno las cumpla sin engaños de ninguna clase. Lo único que esa lealtad no puede soportar es la mínima violación de las reglas establecidas.

6. Contra el machismo. El machismo es lo que más detesto en este mundo. Toda mi obra es una condena larga y constante de esa actitud, porque el machismo es la peor desgracia que tenemos en América Latina y particularmente en el Caribe.

 7. Una vida sin mujeres es imposible de entender. No podría entender mi vida, tal como es, sin la importancia que han tenido en ella las mujeres. Fui criado por una abuela y numerosas tías que se intercambiaban en sus atenciones para conmigo, y por mujeres del servicio que me daban instantes de gran felicidad durante mi infancia porque tenían, si no menos prejuicios, al menos prejuicios distintos a los de las mujeres de la familia. La que me enseñó a leer era una maestra muy bella, muy graciosa, muy inteligente, que me inculcó el gusto de ir a la escuela solo por verla. En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres, y en las cuales se orientan mejor con menos luces. Esto ha terminado por convertirse en un sentimiento que es casi una superstición: siento que nada malo me puede suceder cuando estoy entre mujeres. Me producen un sentimiento de seguridad sin el cual no hubiera podido hacer ninguna de las cosas buenas que he hecho en la vida. Sobre todo, creo que no hubiera podido escribir.

 8. La combinación irresistible.  A una mujer vestida de amarillo no se le puede negar nada.

 9. Ellas: la salvación de la especie.  Las mujeres están aquí para perpetuar el mundo, la especie. Para que esos locos, esos imbéciles que están ahí no acaben todo.

 10. El motor del mundo.  Realmente el poder de las mujeres es el que mueve al mundo.

 11. Un conjuro para los males.  Nada hay más bello en este mundo que una mujer bella, de manera que el gran conjuro de todos los males es una mujer bella.

 12. Sobre Eréndira.  Eréndira es el alegato más bárbaro que se puede imaginar en favor de la liberación de la mujer. Se sirve de todos los medios para su liberación, hasta del amor. Ella utiliza al joven Ulises, ese muchacho que representa la pureza en ese universo tan sórdido, para salir de su situación y volarse. ¡Se piensa que este amor será un fin y una expansión para ella, cuando no es más que un medio!

Civilidad: Amé a una mujer y ahora sufro por ella. HDG


 

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