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sábado, 25 de abril de 2026

A todo señor, todo honor



Es una vieja expresión que invita a reconocer, sin mezquindades, a las personas e instituciones por sus actuaciones en beneficio de otros. Bajo ese espíritu, quiero rendir un explícito homenaje al antiguo Hospital Universitario San José, que hay que decirlo sin ambages ha experimentado un cambio fundamental en la prestación de sus servicios.

Es necesario destacar que, desde el personal de aseo quienes mantienen las instalaciones en condiciones de limpieza absoluta y con plena conciencia de su responsabilidad hasta el equipo médico-científico, con la gran variedad de especialistas, enfermeras, auxiliares, camilleros, administrativos y trabajadores oficiales en general, todos conforman un verdadero ejército de prestadores de servicio. Un ejército que actúa con humanismo, calidad, inteligencia y sabiduría.

Día tras día atienden a miles de pacientes. Muchos ingresan con incertidumbre o dolor, algunos deben someterse a intervenciones quirúrgicas, y salen aunque adoloridos con renovado entusiasmo, tras haber recibido atención integral en este hospital de tercer nivel.

Ojalá las autoridades locales, departamentales y nacionales dieran el paso de elevarlo a cuarto nivel, evitando así el traslado de pacientes a la ciudad de Cali, con los riesgos que implica recorrer la vía Panamericana desde Popayán.

Es justo reconocer, además, que este hospital ha recibido la certificación del Icontec como institución de excelente calidad, hecho que respalda lo aquí afirmado. Se espera, por supuesto, que esta condición se mantenga en beneficio de la comunidad payanesa, caucana y de las regiones aledañas.

También es importante resaltar que la administración, en cabeza del doctor Juan Carlos Arteaga Cifuentes, han hecho posible este reconocimiento, fruto de un manejo responsable y de la prestación de un servicio de alta calidad.

A quienes critican sin conocimiento, cabría invitarlos no necesariamente como pacientes, porque a nadie se le desea enfermedad alguna a visitar el hospital, a informarse de primera mano y a formarse un criterio basado en la realidad. Es fácil destruir desde la distancia; más difícil es reconocer cuando las cosas se hacen bien.

He observado, con preocupación, algunas críticas en redes sociales dirigidas a una institución que moviliza un vasto equipo humano y que, pese a sus evidentes logros, enfrenta enormes dificultades financieras. Porque no se puede ignorar una realidad inquietante: diversas entidades le adeudan sumas millonarias. Solo la Nueva EPS le debe cerca de 117 mil millones de pesos, y otras entidades responsables de pago acumulan deudas que ascienden a más de 350 mil millones.

Cabe entonces una pregunta inevitable: ¿qué institución puede sostener eficiencia, calidad y humanismo cuando le adeudan cifras cercanas al medio billón de pesos? ¿Y que entidad con semejante deuda acumulada puede dar cumplimiento a las obligaciones laborales, contractuales, pago de servicios, adquisición de insumos, mantenimiento de equipos para una presentación de servicios eficiente y eficaz?. 

Por último, desde el luminoso y eficiente hospital universitario San José donde se preparan los mejores médicos y se atiende a los enfermos sin condición social, de razas o ideológica, la comunidad debería agradecer al Todo Poderoso, tener este hospicio que garantiza la salud y el bienestar de toda la comunidad caucana. 

Civilidad: Reconocer lo que funciona no es un acto de complacencia; es un acto de justicia. Y en este caso, a todo señor, todo honor.

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